¿Quieres perder peso y no puedes dejar el pan? Nutricionista explica cuál es el más saludable

No es novedad que los chilenos son grandes consumidores de pan. Presente en casi todas nuestras comidas del día, este alimento parece ser infaltable en la mesa nacional.

Aquello nos ha llevado a ser uno de los principales consumidores del mundo. De hecho, de acuerdo a la Federación Chilena de Industriales Panaderos (Fechipan), en Chile se consumen en promedio 90 kilos por persona al año, siendo el segundo país que más opta por esta masa, después de Turquía (104 kilos).

Así, son los únicos dos países del planeta que cumplen con las expectativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda consumir 250 gramos per cápita al día, es decir, un poco más de 90 kilos en un año.

Y según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), un 96,3% de los hogares de las principales ciudades de Chile destinan parte de su presupuesto al consumo de pan.

Al ser tan apetecido en nuestro país, cabe reflexionar sobre cuál será el más saludable, cuánto consumir o si lo debemos eliminar por completo si queremos adelgazar.

¿Cuál es el pan más saludable?
Evelyn Sánchez, académica de la Escuela Nutrición y Dietética de Universidad de Las Américas (UDLA), conversó con Página 7 y aclaró que la marraqueta, con solo cuatro ingredientes (harina, sal, levadura y agua), es un pan ligero, sin grasa y sabroso al paladar, además de ser el mas consumido en el país.

Sin embargo, en los últimos años han surgido pequeños y medianos productores de pan a nivel local, los que paulatinamente han aumentado la disponibilidad de pan integral, con semillas o de masa madre.

“Estas variedades, además de estar elaborados con harinas con bajo índice glicémico, altas en fibra y, a su vez, al carecer de aditivos, conservantes y preservantes, se han transformado en alternativas más saludables y accesibles”, enfatizó.

La profesional recalcó los beneficios de su consumo. “El pan elaborado con granos integrales, semillas o a base de masa madre, ya sea de producción local o casera, tiene la ventaja de brindar a sus consumidores un elevado contenido de fibra”, dijo.

“Este nutriente (fibra) es esencial para un estado nutricional óptimo y la prevención de enfermedades crónicas e incluso digestivas. Además, estas versiones carecen de aditivos, grasas y conservantes innecesarios, algunas veces poco saludables”, agregó.

¿Qué hacer si no tenemos esta versión saludable?
Al respecto, Sánchez recomendó optar por la producción casera, ya que permite seleccionar el tipo de ingredientes a incorporar, en este caso, el tipo de harina, semillas y cantidad de sal, entre otros.

“Es una preparación libre de conservantes, aditivos y preservantes, lo que la convierte en una buena alternativa para mantener un buen estado de salud, además de permitir personalizar las características del producto a consumir”, aconsejó.

“Siempre la alternativa más natural y menos procesada debe primar en la selección de los alimentos”, añadió.

¿Cuánto debo consumir?
La nutricionista aclaró que las recomendaciones diarias de ingesta de pan varían de acuerdo a los requerimientos energéticos individuales, que están dados por la edad, género o nivel de actividad física.

Eso sí, sugiere incorporarlo solo en un tiempo de comida al día y acompañado de otros alimentos saludables como verduras o huevo, por ejemplo.

¿Lo debemos eliminar si queremos adelgazar?
Sánchez explicó que no es necesario sacarlo de nuestra alimentación, siempre y cuando se seleccione la variedad más saludable, es decir, de elaboración casera, con harinas integrales, semillas y sin grasas añadidas, consumiendo en las porciones recomendadas y con los acompañamientos adecuados.

“Es buena fuente de nutrientes beneficiosos como la fibra, necesaria para la prevención de enfermedades crónicas como no transmisibles y para la salud gastrointestinal”, volvió a destacar.

Y en cuanto a los acompañamientos, señaló que “lo mejor es verduras como el tomate, la palta, alimentos proteicos como huevo revuelto sin aceite, pastas caseras de atún al agua o mermeladas sin azúcar en exceso”. Fuente: biobiochile.cl