Columna opinión: Una mirada al Trasplante en época de Pandemia

Hace 55 años se realizó el primer trasplante de riñón en nuestro país. Hoy en día, tenemos 2.337 personas esperando ser trasplantadas, el 90% de ellos esperan un riñón, siendo un problema de salud latente y que seguirá creciendo por el aumento de las enfermedades crónicas, que son las causantes del deterioro de los órganos, situación en que la principal solución es el Trasplante.

En Chile, las actividades de Donación, Procuramiento y Trasplante de órganos, se gestionan a través de la Coordinación Nacional de Procuramiento de Órganos y Tejidos, del Ministerio de Salud; siendo un sistema transversal integrado por el sistema público y privado, atendiendo a la población de manera equitativa, sin distinción de sexo, edad u otros factores sociodemográficos o socioeconómicos, esto demostrado por la Lista de espera Nacional de Órganos que es única. En ella, ingresan todas las personas que necesitan un trasplante, independiente al sistema de salud que pertenezcan (público o privado), funcionando según criterios específicos de compatibilidad y gravedad del paciente.

Para poder llevar a cabo un trasplante de órgano, no sólo depende del Sistema de Salud, sino también, depende directamente de la solidaridad de la población. Sin donantes no hay trasplante, por lo que nuestra función principal como Sistema de Salud, es educar a la ciudadanía para derribar los mitos que surgen en relación a la donación, lo cuales causan inseguridad y desconfianza en el proceso.

La ley que nos rige hoy en día en la donación de órganos, es la de donantes Universal, esto quiere decir que todos los ciudadanos mayores de 18 años somos donantes y en el caso contrario, se debe concurrir a una notaría y dejar expresa tu voluntad de no ser donante. De igual forma, es importante que nuestros familiares estén informados acerca de si somos o no donantes de órganos, ya que, una vez fallecida la persona, los funcionarios de la salud les informarán su calidad de donante. Cabe señalar que en los pacientes pediátricos son los padres o los tutores legales los que deciden.

Durante este 2020, nos ha golpeado fuertemente la Pandemia, tanto en los donantes como en los trasplantados, sin embargo, continuamos realizando el trabajo, donde nuestro principal enfoque han sido nuestros pacientes trasplantados, ya que se encuentran dentro de la población de riesgo para contraer COVID19. ¿Por qué son pacientes de riesgo? Porque cuando se someten a un trasplante, deben seguir un tratamiento farmacológico crónico, lo que provoca que bajen sus defensas y su sistema inmune queda muy frágil y susceptible a desarrollar muchas veces enfermedades graves, entendiendo que el COVID19 para la población en general es un virus agresivo.

En este contexto, como Unidad, hemos generado diferentes estrategias para mantener la seguridad de nuestros pacientes, entre las que podemos mencionar: la implementación de los controles médicos y de enfermería por telemedicina; envíos de medicamentos a domicilios; toma de exámenes en domicilios y en la Unidad de Procura, entre otros, evitando siempre exponer a los pacientes a situaciones de riesgo. En nuestra unidad tenemos un total de 66 Trasplantados.

La labor de Procuramiento y Trasplante de Órganos y Tejidos, es un proceso largo, del que todavía nos queda mucho por avanzar como Sistema de Salud, pero lo más importante, es que depende de todos nosotros, por eso los invito a conversar en familia, no sólo desde la mirada de ser donantes, sino también, desde la de ser receptor, porque podríamos donar un órgano y al mismo tiempo recibirlo.

Columna de opinión: Rebel Parada

Enfermera Encargada Unidad de Procura y Trasplante

Hospital Base San José Osorno