Cáncer de mama: la importancia de tratarse con médicos especializados para una reconstrucción de seno

En Chile, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por canceres en mujeres. Se estima que en el país cada tres horas una mujer es diagnosticada con esta patología, mientras que tres chilenas mueren al día por esta enfermedad.

Incluso, estudios señalan que de cada diez mujeres diagnosticada, siete son mayores de 50 años. En tanto, las restantes son detectadas antes de los 50 años. Ese fue el caso de Ester Palma, quien en el 2000 fue diagnosticada con un carcinoma lobulillar bilateral, por lo que debían extirpar ambas mamas. Un golpe fuerte para ella quien con solo 36 años debía enfrentar un diagnóstico complejo.

“Yo era súper sana, hacía harto deporte, comía saludable, tenía mucha rabia, me llené de rabia. Todos los días me preguntaba por que yo, por qué me pasa esto a mi. Caí en depresión y me costó mucho recuperarme porque el proceso fue largo, muy largo”, asegura Ester.

Tras sortear con éxito la operación, recibió implantes mamarios para poder recuperar parte de su vida normal. Ella, sin embargo, no quedó del todo conforme con el resultado ya que extrañaba cómo eran antes sus senos. Ahí es donde ella, afirma, cometió un gran error. “Por mi ansiedad, mi angustia, encontré un doctor que en ese momento era conocido. Fui donde él y nunca pensé que iba a ser una persona tan inescrupulosa que no le iba a importar mi caso. Le expliqué todo, le mostré todo, y me dijo que todo estaba bien y que no había problema. Me dijo que me iba a quedar bonito y que me quedara tranquila”.

Tras unas primeras sesiones, Ester quedó contenta con el resultado. Pero al poco tiempo, el seno derecho empezó a encapsular el material que le habían inyectado y finalmente se rompió. Tras volver al hospital donde ella se trató el cáncer de mama, recibió una información que la golpeó: el médico le inyectó biopolímeros, por lo que los médicos tuvieron que quitarle todo el seno derecho.

“Pasé tocando puertas por todas partes, que alguien me ayudara a ponerme el implante de nuevo, pero nadie quería porque al que le contaba o me veía me decían que no arreglaban las embarradas que hacían otros. Caí en una depresión y fue peor. Tuve que lidiar con un puro seno. Mi autoestima bajó al suelo”, reconoce emocionada Ester.

Durante siete años estuvo en esa situación, hasta que finalmente dio con el Doctor Esteban Torres, médico cirujano especializado en cirugía plástica reconocido por la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica. “Fue una persona súper amable conmigo. Le agradezco mucho porque me quiso ayudar y me devolvió la vida porque, a pesar de que fue compleja mi reconstrucción, de verdad que me alegró la vida”.

Según el Doctor Torres, “una vez que el paciente ya remitió todo su cáncer -es decir que ya se sacó todo el cáncer, se hizo la radioterapia, se hizo una quimioterapia- está en condiciones de ser reconstruido. Muchas veces se hace lo que se llama reconstrucción inmediata; es decir, que se hace la mastectomía total y en el mismo acto se hace la reconstrucción”. Además, el doctor agrega que este tipo de procedimientos el paciente vuelve a vivir.

Tras la experiencia vivida, Ester hace un llamado a las mujeres que quieran recuperar su vida: “Les pido que se fijen bien, que busquen tranquilamente, que pregunten si está bien lo que van a hacer. Yo no lo hice y a lo mejor si hubiese preguntado al doctor que me operó del cáncer me habría dicho que no lo hiciera”.