Estudio del Hospital Universitario de Frankfurt informa de daño al corazón por COVID-19

Los efectos de la COVID-19 sobre los pulmones son bien reconocidos, pero a medida que continúa la pandemia, existe más información respecto a la función del SARS-CoV-2 sobre el corazón.

Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Frankfurt en Alemania, cuyos resultados iniciales fueron recientemente presentados en la revista JAMA Cardiology, reveló que de un total de 100 pacientes con COVID-19 sin patología previa 78 presentaron daño cardíaco considerable al poco tiempo de recuperarse y 60 inflamación miocárdica.

Además, el análisis da cuenta de que esta enfermedad es capaz de afectar incluso el corazón de pacientes jóvenes que antes de desarrollar la infección se encontraban sanos y fuertes, lo que ha generado un grado aún mayor de preocupación entre los médicos y científicos.

“La evidencia que disponemos hasta ahora permite sostener que el compromiso cardíaco se produce independientemente de la gravedad que alcance esta enfermedad y persiste más allá del período agudo de la infección. En la mayoría de los casos, la causa del daño cardíaco sería un proceso inflamatorio directo del miocardio en forma de miocarditis y pericarditis aguda. No obstante, es fundamental realizar estudios de seguimiento de los pacientes recuperados para conocer con mayor robustez el impacto cardiovascular del SARS-CoV-2”, explica el cardiólogo Rienzi Díaz Navarro, director del Departamento de Medicina Interna de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

En pacientes con enfermedad cardíaca previa, cualquiera sea el origen de ella, la función del corazón puede disminuir significativamente y, por lo tanto, son más propensos a sufrir insuficiencia cardíaca u otras complicaciones como infarto agudo de miocardio o arritmias.

“La función cardíaca se deprime producto de infección viral directa del corazón o como consecuencia de la respuesta inflamatoria sistémica. En el caso de este virus, el órgano se afecta independiente de una patología cardiovascular previa, se trate de una persona mayor o joven o si la infección por este coronavirus fue aguda o leve”.

Este tema ha despertado gran interés mundial y más en Chile, cuando se está conmemorando el Mes del Corazón. Por tal motivo, el especialista llamó a los pacientes a no “suspender su tratamiento, más aún cuando se trata de medicamentos probadamente beneficiosos para la salud cardiovascular. Al inicio de la pandemia hubo dudas respecto del riesgo del uso de algunos fármacos utilizados para la hipertensión e insuficiencia cardiaca. Sin embargo, no es factible afirmar la existencia de efectos perjudiciales de los inhibidores de la enzima convertidora o antagonistas de los receptores de angiotensina 2 en personas afectadas por COVID o que estos favorezcan la infección”. Fuente: Savalnet.cl