Depto. Desarrollo de las Personas de Hospital Temuco acompaña a funcionarias embrazadas a través de videollamadas.

Si la pandemia y el miedo a no saber qué nos depara el futuro ya es algo difícil para todos, probablemente lo es aún más para aquellas mujeres que les toca vivirlo en medio de sus embarazos. Pensando en esto desde el equipo de Departamento de Desarrollo de las Personas del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena de Temuco, nació la idea de realizar un catastro del número de funcionarias del establecimiento que se encuentran con permiso especial por embarazo “y al hacerlo pudimos realizar un seguimiento, contactarlas para ver en qué situación estaban ya que era un tema que teníamos pendiente”, explicó la jefa del Departamento de Desarrollo de las Personas, Claudia Muñoz Conejeros.

De esta manera, a través de video llamadas la médico de Salud Funcionaria, Melissa Díaz, junto a la nutricionista del mismo departamento; Jeannette Morales Treullán se contactan con ellas 1 vez a la semana para conversar respecto a sus controles pre natales y diversos temas de su interés.

De acuerdo a lo expresado por la Dra.  La iniciativa se originó desde la preocupación por ver en medio de la pandemia a muchas funcionarias embarazadas “que han quedados rezagadas y que, como ellas mismas confirmaron, no han tenido sus controles prenatales con normalidad y que tampoco han realizado los talleres prenatales que normalmente se realizan a través de los Cesfam. Ellas cuentan, a través de su experiencia, que ha sido diferente y difícil vivir un embarazo en medio de la pandemia por lo que la idea es acompañarlas  y a través de estas sesiones virtuales por plataforma  nos hemos contactado con ellas primero para conocernos, para que ellas nos  plantearan sus necesidades y qué temas les gustaría tratar lo que ha ido dando forma a este proyecto”.

La nutricionista de Salud Funcionaria en tanto, Jeannette Morales, contó que comenzaron preguntando a las funcionarias del hospital si es que tenían información nutricional durante su embarazo “entendiendo que no se habían podido hacer los controles y las que ya habían tenido hijos, algo manejaban pero en el camino fuimos descubriendo que muchas ni siquiera estaban con suplementos como el ácido fólico, hierro u omega 3 por lo que juntas fuimos haciendo pautas de alimentación de acuerdo a lo que tenían en sus casas”.

Las especialistas concuerdan que la respuesta de las funcionarias ha sido muy positiva, han tenido una gran acogida que se reflejó desde la primera sesión y que ha ido aumentando con el paso del tiempo.