Estudio analiza niveles de colesterol en el mundo

La investigación publicada en la revista Nature contó con la colaboración de cinco académicos de la Universidad Católica, y aborda la distribución geográfica de los índices lipídicos en los cinco continentes.

La colesterolemia es uno de los factores de riesgo más importantes para la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular isquémico. La información consistente y comparable sobre los niveles y tendencias de colesterol en diferentes países puede ayudar a comparar el desempeño nacional en el tratamiento de un perfil subóptimo, investigar las razones detrás de las tendencias diferenciales e identificar los países en los que se necesitan más intervenciones.

Precisamente, la investigación publicada en la revista Nature: “Reposicionamiento del epicentro global del colesterol no óptimo”, abordó los cambios respecto a la distribución de estos índices, demostrando que los niveles más altos se encuentran la población de zonas más cercanas a Asia, a diferencia de lo que se registraba hasta hace unos años, que los acercaba más hacia Europa.

La doctora Paula Margozzini, académica de la División de Salud Pública y Medicina Familiar de la Universidad Católica, formó parte de los cinco académicos que participaron en el estudio. “Los países nórdicos en décadas pasadas hicieron esfuerzos muy integrales, pues cambiaron su dieta e incluso sus sistemas agrícolas productivos en respuesta a las más altas tasas de enfermedad cardiovascular que estaban sufriendo”.

A ello sumó que, junto a otros factores, “los países asiáticos ya no consumen el mismo tipo de arroz integral que hace un siglo, además de que los ha invadido el sedentarismo, contaminación ambiental, ingesta de grasas trans en alimentos procesados y además, tienen menores recursos para entregar tratamiento farmacológico hipolipemiante”.

En relación a Chile, la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 reflejó una baja significativa del colesterol promedio nacional, fundamentalmente en base a disminución del LDL. Esta situación, señalan los académicos, podría deberse a las campañas de salud del gobierno contra las grasas trans y también por un alza significativa del uso de fármacos para disminuirlo.

Pese a esto, y debido a la crisis generada por la COVID-19, la académica siente preocupación por las medidas que se implementarán postpandemia, ya que “los recursos son escasos y lo serán por mucho tiempo después de este periodo, por lo que se requerirá generar muchos protocolos de focalización de fármacos en personas de alto riesgo”, concluyó.

Fuente: Savalnet.cl