Reubicación, ampliación y adaptación de servicios: los responsables detrás del funcionamiento del Hospital Puerto Montt

La contingencia por pandemia Covid-19 ha propiciado cambios al interior del Hospital Puerto Montt (HPM), como lo fue el trasladado de algunos servicios con el objetivo de ampliar y habilitar ciertos sectores ante el inminente arribo de pacientes contagiados de coronavirus hasta el centro asistencial.

Este movimiento de personal y de equipos supone adecuar espacios para un correcto funcionamiento, labor que cumplen funcionarios del Departamento de Operaciones de la Subdirección Administrativa, quienes a través de sus diferentes equipos de trabajo se encargan de mantener en marcha cada uno de los edificios que conforman el recinto de salud.

César Aguilar es técnico eléctrico de la Sección de Mantención e Infraestructura, quienes son responsables del área de infraestructura en todo lo que se relaciona con la iluminación, tableros de circuitos eléctricos y de fuerza, enchufes, entre otros que permiten el trabajo de los equipos médicos.

Al principio aumentó la intensidad de trabajo producto de los cambios que se han hecho dentro del Hospital, trasladando servicios de un lado para otro, teniendo que remodelar y adaptar la infraestructura eléctrica de estos espacios según la necesidad de las unidades”, comenta uno de los técnicos eléctricos con los que cuenta el Hospital.

Equipamiento médico en tiempos Covid

Una vez adecuados eléctricamente los espacios para alojar nuevos equipos, es el turno del Sub Departamento de Equipos Médicos, liderado por Ítalo Bavestrello e integrado por técnicos e ingenieros eléctricos, mecánicos, industriales, informáticos, civiles y biomédico, más el apoyo de enfermería, quienes gestionan e instalan los equipos que requieren las diferentes unidades clínicas.

Cuando se abren nuevas unidades de Hospitalización o se complejizan las ya existentes, hay nuevos requerimientos como por ejemplo ventiladores mecánicos en la UCI, monitores multiparámetro de alta complejidad para UTI y una gran cantidad de soporte tecnológico ad hoc para la gestión clínica, por lo que ponemos todo nuestro esfuerzo para que el personal de salud cuente con la mejor tecnología que disponemos, y de esta manera cuando reciban un paciente, tengan la certeza de que los equipos estarán operativos y funcionando en su plena capacidad”, explica Ítalo Bavestrello.

El desabastecimiento tecnológico en tiempos de pandemia es algo que complica el funcionamiento clínico de algunos recintos, por lo que uno de los grandes desafíos de esta pandemia ha sido redistribuir la tecnología ya existente en el Hospital. “Pabellón y CAE han disminuido su intensidad, por lo que redistribuimos algunos equipos para los servicios que se han trasladado o ampliado”, dice.

Paralelamente el equipo de Mantención de Equipos Médicos, liderado por Ángelo Robles, ha cumplido un rol fundamental en esta pandemia, incluso en la recuperación de equipos que habían sido dados de baja cuando se trasladó el HPM desde Seminario, pero que, con ajustes y piezas nuevas, vuelven a tener vida útil en plena pandemia.

Además, comenta Ángelo Robles, “tenemos un stock de accesorios para mantener la operatividad de las máquinas que permiten la ampliación y funcionamiento de las unidades clínicas, lo que también entrega algo de tranquilidad a los funcionarios del área de la salud”.

Mantención, reparación y protección

Estar a más de mil km de Santiago dificulta la mantención y reparación de los equipos, por lo que la comunicación con las empresas de la capital es fundamental. “Hay técnicos de las empresas en convenio que viajan desde Santiago cuando corresponde el mantenimiento preventivo o existen fallas, pero en tiempos de pandemia se dificulta la logística, por lo cual adquiere relevancia haber gestionado los convenios con anterioridad, lo que permite el cumplimiento de nuestro Plan de Mantenimiento Preventivo, y a través de contactos telefónicos y las capacidades de nuestro equipo, resolver situaciones de emergencia que se presenten”, afirma Ítalo Bavestrello.

De todas formas, alguien debe entrar a los boxes cuando falla una máquina o un circuito eléctrico, incluso con pacientes Covid en su interior. César Aguilar, técnico eléctrico del HPM, afirma que en ese caso primero son alertados por su supervisor y “vamos con todos los Elementos de Protección Personal (EPP) que necesitamos: mascarilla, protector facial, guantes y pechera plástica cuando lo amerita”, dice.

En el caso de la reparación de los equipos, afirma Ángelo Robles, intentan trabajar sacándolas de los boxes que cuentan con algún paciente infectado, “sin embargo no tenemos problemas en ingresar a un box con paciente Covid, vamos con nuestras EPP y un equipo de trabajo que presta ayuda logística al técnico que ingresa. Si bien no trabajamos directamente con pacientes, podemos estar a 30 cm de ellos si estamos monitoreando un ventilador mecánico, por ejemplo”.

Tenemos buena comunicación con el personal de enfermería que está en las unidades, siempre nos dan apoyo en el cuidado. Si yo no me protejo no estoy protegiendo a mi familia, por lo que primero tengo que mantener mi seguridad, pero sin dejar de lado el trabajo que hacemos por los pacientes y funcionarios”, finalizó Ángelo Robles.

De esta forma trabajan los distintos equipos del Departamento de Operaciones de la Subdirección Administrativa del HPM, cumpliendo con una gran labor en tiempo de pandemia, tomando los resguardos necesarios para que el Hospital pueda entregar una atención segura y de calidad para todos sus pacientes.