La conjuntivitis en los niños

Si prevenir la conjuntivitis en los adultos es difícil, imagínese en los niños. Esta es una de las enfermedades del ojo más frecuentes y tratables en el mundo. La mayoría de los casos en niños son contagiosos y sus brotes generalmente se dan en parques, piscinas y jardines infantiles.

“Esta enfermedad en los niños generalmente es causa del constante contacto de las manos con el ojo, y el  restregueo  de este mismo. La conjuntivitis no suele ser grave; es una infección menor, provocada por una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la superficie interna de los párpados”, explica el Dr. Eduardo Hering Rojas, oftalmólogo de Clínica INDISA.

La conjuntivitis es fácilmente reconocible por sus síntomas: ojos rojos, aumento en la cantidad de lágrimas, secreción ocular, ardor, picazón, legañas y dificultad para abrirlos en la mañana. Puede ser alérgica, muy común en primavera y verano; irritativa, por agentes agresivos como el cloro de las piscinas, o infecciosa, por virus o bacterias.

Cabe destacar que a diferencia de los adultos, la mayoría de las conjuntivitis  infecciosas en niños son de origen viral, por ello es frecuente que junto con cuadros respiratorios se agregue una conjuntivitis viral. Si bien es cierto que debería ser un cuadro autolimitado y que no requiere el uso de antibiótico, frecuentemente se indica uno de estos fármacos preventivo por la posibilidad de sobreinfección cuando el niño se refriega los ojos con las manos sucias.

De esta manera, para disminuir el riesgo de presentar una conjuntivitis, es importante:

1- Enseñarles a los niños a no refregarse los ojos, especialmente con las manos sucias, porque eso facilita que entren microorganismos.

2- Lavado frecuente de manos con agua tibia y jabón por lo menos durante 20 segundos.

3- Usar anteojos de natación que evitan que ingrese líquido a los ojos en el caso de que el pequeño los abra al sumergirse en la piscina.

4- Protegerlos del sol, ya que puede afectar la superficie ocular e irritar los ojos.
En caso de que algún síntoma ya esté presente, lo más aconsejable es llevar al niño donde un especialista, ya que existen cuatro tipos de conjuntivitis (vírica, bacteriana, alérgica y por sustancias irritantes, como el smog o cloro de la piscina), y es bueno determinar de cuál se trata para recetar un tratamiento específico.

Colaboración: Eduardo Hering, oftalmólogo Clínica INDISA.